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domingo, 4 de diciembre de 2011

S.O.S.


Queridos amigos y seguidores de Calle del Agua:

Después de varios intentos por salvar nuestra publicación, nos vamos a pique. Digo esto con todo el dolor de mi corazón y lo hago porque es mi deber, mi responsabilidad y porque es lo más honesto.  Luchar contra viento y marea tanto tiempo lleva a la extenuación y eso es lo que está pasando. Está empezando a peligrar mi salud y no puedo perder la vida en el empeño. Aún soy necesaria para algunos y útil para otros muchos. Pero no puedo negarme a la realidad. Se ha vuelto insufrible. La ayuda que recibíamos del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, a través de la Fundación “Las Canteras”, tras una charla con su responsable Luis Bravo, ha sido denegada. La del Ayuntamiento de Málaga ha sido de 1.000 euros. Sacarla a la luz nos vale, por edición, alrededor de los 2.400 euros... Como comprenderéis, la situación es insostenible.
Los socios de Calle del Agua pagan 5 euros mensuales desde primeros de año porque 10 resultaba un gran esfuerzo en tiempos de crisis, por lo que desde enero de este año se bajó la cuota. Y el dinero no nace de las piedras.
Si al menos pudiéramos editar, aunque fuera, un solo número anual que quedara para la historia de Málaga, sería un triunfo. Si pudiéramos reflotarla económicamente, yo haría un penúltimo esfuerzo por sacarla a la luz. Ánimos tengo aún pero la revista no se vende, acumulo cajas en mi garaje y eso no es justo ni razonable.

Por esta triste noticia que os doy, porque mi ánimo es sacarla del hundimiento al que está sentenciada, os pido que nos ayudéis a salvarla adquiriendo un lote de las cuatro últimas revistas por  sólo 10 euros.

Calle del Agua es una publicación digna y debería sobrevivir, que bien que nos lo hemos merecido.
Gracias, amigos.

*La foto la he tomado de Internet, de una página titulada Objetivo Álava. Se titula “La barca hundida”. No puede ser más representativa de nuestra situación.
Espero vuestra colaboración. Pueden encontrarme en los teléfonos 654611792 ó 952426916. Me podéis localizar por teléfono o  en los correos calledelagua@yahoo.es y mvverdu@gmail.com
Mariví Verdú

domingo, 27 de noviembre de 2011

XII ANIVERSARIO DE MANUEL BENÍTEZ CARRASCO

El pasado sábado, día 26 de Noviembre de 2011, la Asociación “Calle del Agua, junto a la Asociación de Rapsodas Españoles ARE, en la sede de la Asociación de Jubilados y Pensionistas “Virgen del Rocío”, rindieron homenaje un año más al poeta Manuel Benítez Carrasco ya que el día 25 se cumplió el doce aniverario de su falta y no queremos que el olvido pase por lo alto. Aunque eso ya es imposible, sus versos se mantienen en el corazón de tantas criaturas y son tema de tanto libro que su obra es ya inmortal.


Tras compartir una entrañable comida, comenzó el recital de poemas. Juan Real y yo nos honramos en presentar a los artistas participantes: el primero en intervenir fue el propio presidente de ARE, Juan Real. Nos recitó “El árbol”, “Soleá del amor desprendío” y “La Barca”. Seguidamente tuvimos al benjamín de los rapsodas, Abrahan Aparicio Mena, que nos recitó “El niño que todo lo quería ser”. Después actuaron  Mª Ángeles Castillo y Antoñita Soriano que nos deleitó con “Juerga en el cielo”.


Yo tenía preparadas algunas fotos inéditas y algunos recortes de prensa muy interesantes, que proyecté para los amantes de Manuel Benítez Carrasco allí reunidos. Comenté algunas vivencias personales y recuerdos de mi niñez en contacto con el poeta, que llegó por mi tío Gabriel González, emigrante a la Argentina en los años cincuenta, y de Joaquín González Medina, un amigo que bien puede incluirse dentro de mi propia familia.


Estuvieron presentes en el acto los poetas Juan Miguel González del Pino, Pilar Bugella, Manuel Salinas y Laure Quesada; el presidente de la Federación Cívilis, Antonio Fuentes; el director de la revista “Tu Barrio” el conocido periodista Manolo Reina; el alcalde de la Panda de Teatinos y tesorero de la asociación anfitriona, Manuel Reina Olmedo; la reportera Jacqueline Garcia Garcia, los directivos de “Calle del Agua” y muchos amigos entre los socios de las tres entidades,  todos amantes de la obra del poeta  Manuel Benítez Carrasco.


Un año más nos juntamos un puñado de románticos, a decir versos preciosos honrando a su figura. Como fuera desde aquel memorable homenaje en la Peña del Sombrero y en el Ateneo de Málaga, desde 1999.  Y qué sea por muchos años.



Gracias a todos por estar presentes, en nombre de los tres colectivos unidos y en el mío propio.



Mariví Verdú



sábado, 20 de agosto de 2011

HOMENAJE A AGUSTÍN JIMÉNEZ EN LA FERIA DE MÁLAGA

In Memoriam de Don Agustín Jiménez Martín, Señor noble y denodado, Gentil Caballero, pilar prominente y piedra angular, sin cuya desinteresada y altruista labranza, colaboración, esfuerzo y tesón no hubiese sido posible el alumbramiento y consecución de la señera, entrañable, peculiar y extraordinaria "Caseta de Verdiales", para que viniese al mundo de la fiesta y en dádiva al pueblo de Málaga y a sus moradores.  
En perpetuo reconocimiento e imperecedera gratitud, por los siglos de los siglos, de la gran familia "Fiestera". 


Málaga, F
eria de Agosto de dos mil once.


Así dice en el pergamino que han entregado esta tarde a su viuda, Mari Ángeles Pérez Padilla, en un sentido homenaje  que han dedicado los miembros de la Peña Los Verdiales en la  la Feria de Málaga del Cortijo Torres a uno de sus fundadores, Agustin Jimenez Martin. Se le ha rendido  en la Caseta de Los Verdiales y han intervenido Juanma Ruiz, Presidente de la Peña Los Verdiales, y dos de sus fundadores: Paco Quintana y Francisco Franco, más conocido como Paco "El Cristalero". Han intervenido las pandas de Vicente "El Negocio" y Raíces de Málaga.

Esta leyenda quedará en una placa de cerámica con el objeto de que pueda ser exhibida en la Peña Los Verdiales y transportada en feria a la caseta,  una caseta que existe por el amor y la dedicación de sus socios y a la que  contribuyó con todo su entusiasmo nuestro querido Agustín.

Por lo que voy a decir
la Fiesta está donde está:
porque es gente de verdad,
porque ha existido Agustín...
después por to lo demás. 


La vida la consagró
a su gente verdialera,
y a aquella novia primera
que en aquel tren se encontró,
que eligió por compañera.




Los verdiales tendrán 
un ángel en sus banderas,
que Agustín siempre estará
en la blanca y verdadera
bandera de la amistad.


Todo nos parece poco para quien fuera, como bien reza en la inscripción, piedra angular que ha sustentado al mundo verdialero.


Aunque no he podido estar presente, vaya desde estas coplillas mi corazón sumado a tal iniciativa.



Tú nunca te morirás
que en el recuerdo te quedas,
que la gente verdialera
en el pecho llevará
tu nombre como bandera.




Su cariño y su bondad
han obrado maravillas,
que lo que vino a sembrar,
era tan buena semilla
y el campo tan de verdad...

No te olvidamos, Agustín.

Tu amiga para siempre,
Mariví Verdú







viernes, 5 de agosto de 2011

PRESENTACIÓN DE LA REVISTA CALLE DEL AGUA 11 EN LA SALA ÁMBITO CULTURAL

Revista "Calle del Agua" nº 13
Presentación
Sala Ámbito. Málaga.
Organiza: Asociación Cultural Literario-Flamenca "Calle del Agua"

La Asociación Cultural Literario-Flamenca Calle del Agua, nacida en 2003 y renacida en 2008, recoge el trabajo de sus socios, así como el de grandes profesionales malagueños en distintas facetas artísticas, ofreciendo un bello soporte con la edición de una revista trimestral en la que se ha dado cabida a muchos creadores en las diferentes manifestaciones y tendencias artísticas. El fruto han sido once números que contaron con pintores de primer orden para su portada: Díaz Oliva, Cristóbal Toral, Paco Moreno, Rafael Alvarado, Andrés Mérida, Evaristo Guerra o David Zaafra, entre otros.
En su interior podemos disfrutar de una serie de secciones que descubren una Málaga inédita, olvidada e importante. La creación literaria, la investigación, la letra flamenca y el descubrimiento de nuestra tierra son los cuatro puntales en los que se sostiene, así como el tesón y la lucha de sus responsables. En este acto se ofrecerá un resumen de los números publicados hasta la fecha con la presentación de un documental realizado para la ocasión, recalcando la importancia que esta revista literaria y flamenca, pionera en su género, tiene para Málaga y la que da a la poesía como vertiente indiscutible del flamenco y base principal del mismo. El acto será presentado por Mariví Verdú, directora de la publicación y Pilar Bugella, poeta y secretaria de la asociación. Ilustrará musicalmente el acto Joaquín Cabello, al cante y el guitarrista Ildefonso Muñoz.



Así la presentaba Ámbito Cultural y allí estuvimos: a cumplir con tan interesante cita.

Tratados con la exquisitez a la que nos tiene acostumbrados los directivos de tal dependencia de El Corte Inglés, allí acudimos los convocados a excepción de Pilar Bugella que se encontraba indispuesta. Joaquín Cabello, cantaor aficionado, nos ofreció un excelente recital de cante y el guitarrista Ildefonso Muñoz le acompañó cumplidamente a la guitarra, dando entre ambos una amplia muestra de buen hacer.

Con mi corazón abierto, fui descubriendo a los presentes los entresijos de Calle del Agua, todas mis aventuras, venturas y desventuras, en un ambiente cordial y distendido.

La proyección que presenté hizo un recorrido por la historia de la asociación, por nuestro máximo galardón, los Botijos de Oro a las Bellas Artes, por sus insignes protagonistas y por el número 11 que desgrané para todos. Arropados por la gran cantidad de familiares y amigos que acudieron a la cita y especialmente atendidos por las responsables de la sala, quiero destacar entre tan gratas presencias la del poeta Carlos Pérez Torres y su esposa, la de los cantaores Miguel Astorga, Vicky Gálvez y el famoso compositor Antonio Vallejo; la fotógrafa Carmen Ocaña y su esposo, la autora del blog La Fiesta del Sol y Barrio de la Triniá, nuestra querida "Porverita"; algunos componentes de la Panda de Teatinos, su alcalde Manolo Reina y Violeta, a quien debemos las fotos del día; mi antigüo compañero de la Asociación Malagueña de Escritores Antonio Velasco Alba, y tantos otros queridos amigos y famliares a quien agradezco la atención y el silencio que nos prestaron.

Vaya mi agradecimiento a Isabel Ramírez, responsable de Ámbito en Málaga, y a todos los que de una manera u otra acudieron a la cita, vaya mi más cariñoso abrazo.


*Un momento entre amigos, una vez acabado el acto, en el que la cordialidad y la satisfacción del deber cumplido nos hizo seguir flamenqueando un rato.  Para ello contamos con un nuevo protagonista: Antonio Vallejo, con quien nos tuvimos que divertir de lo lindo. Nos cantó y recitó sus temas nuevos con un arte que no se puede aguantar.
En la foto, los dos tocayos Joaquines, Ana Mari y Manolo Reina, Vicky Gálvez y yo, al fondo, Antonio Vallejo "El Ínclito", Toñy y Berni. Gracias, amigos por vuestra fidelidad.









Fotos de Archivo FeM (Esta última la hizo un camarero auténtico. Las demás, Violeta, la esposa de
Ildefonso Muñoz, que no pudieron quedarse un rato más por compromisos familiares.)

El resto de fotos maravillosas son de Carmen Ocaña y Benito Lorenzo. Gracias, amigos.

lunes, 1 de agosto de 2011

HOMENAJE A AGUSTÍN JIMÉNEZ EN VILLANUEVA

El pasado sábado, día 30 de Julio, en Vva. de la Concepción, se celebró el XXXI Festival de Verdiales "Villa del Torcal".


Invitada por José Conejo, organizador del festival, acompañada de Manuel Ibáñez, autor del precioso cartel del evento, a quien agradezco que incluyera, una vez más, una letrilla mía por verdial,  acudí al Festival de Verdiales "Villa del Torcal". El motivo era que durante el transcurso de este festival, que alcanza ya su trigésima primera edición, se honró la memoria de nuestro querido Agustín Jiménez Martín, recientemente fallecido, en un emotivo acto en el que intervinieron José María Cuenca, en nombre de la Federación de Verdiales, José Gómez Santiago, presidente de la misma, el flamante alcalde de Vva. de la Concepción, Gonzalo Sánchez Hoyos, una hija de José Salazar, componente de la fiesta del Coto Tres Hermanas, y Mari Ángeles Pérez, la que fuera su esposa, que dió las gracias por tan entrañable homenaje y por el cariño demostrado por todos los presentes y por el apoyo moral que ella está recibiendo de todo el mundo verdialero. Agradezco mucho el haber podido estado presente.
Agustín Jiménez Martín nace en Málaga, en la calle Hermanos Oliver, en Fuente Olletas, el 23 de Octubre de 1947. Hijo de Agustín y María José, fue el mayor de cinco hermanos. Por aquellos tiempos en que Málaga era pequeña y cercana, casi familiar, Agustín observaba el trasiego de hombres y mujeres que bajaban por aquella maravillosa carretera de los Montes de Málaga, la emigración de tantos y tantos campesinos y entre ellos los fiesteros, por quien acabaría teniendo total devoción. Él pudo coger amistad con los Romero, en los que me honro por la raíz que nos une; los de Povea, todos... Su padre, violinista, tocaba de una manera clásica y fue su violín el regaló que le hizo su hijo, adentrándose Agustín en la fiesta por amor, como lo hizo todo en esta vida.

Los que han paseado un domingo a las doce del mediodía por el margen derecho del  Parque de Málaga, el más cercano al mar, habrán podido escuchar una panda de verdiales, la más genuina expresión musical malagueña, y habrá sido delante de una preciosa escultura realizada en bronce por Miguel García Navas. “El Fiestero”, que así se bautizó, se realizó a pocos metros de la casa natal de Agustín, en la Calle Hermanos Oliver, ya que  ambos eran vecinos. Tanto la Fiesta en el Parque como la idea de perpetuar en una obra de arte el sentimiento de la Fiesta fueron de nuestro querido Agustín Jiménez.

Agustín sufrió de niño la poliomielitis, junto a uno de sus hermanos. Esta enfermedad le  dejaría secuelas. Afectado de la parte superior del cuerpo, su tórax quedó delicado por lo que años más tarde, estaba recién casado- sufrió una neumonía y ésta última que se ha llevado su vida treinta años después.


Ausente de Málaga durante varios años, ya que se fue a Madrid a estudiar la carrera de ingeniería aeronáutica, venía todas las Navidades y era en la Venta del Túnel donde echaba su mejor rato. Pronto conocería a Mari Ángeles Pérez Padilla, la que sería su mujer. Fue  por mediación de un amigo de la familia llamado Gerardo. Con el fin de entrar en la Orquesta Nacional, Mari Ángeles perfeccionaba violonchelo en Madrid tras finalizar los estudios en el Conservatorio de Málaga. Tenía veinte años y fue a la altura de la Estación del Chorro cuando se vieron. Un flechazo la mar de malagueño. Un amor para toda la vida.


Mientras fueron novios no había muchos verdiales en Málaga pero ellos aparecían con sus mochilas por la Venta Las Ánimas, con la tortilla y la ensaladilla de bacalao, buscando la fiesta. Y así se fue aficionando Mari Ángeles también. Asistían a las charlas que sobre verdiales daba Manolo Jiménez Bravo, el que fuera presidente de la Peña Juan Breva en un momento de gran prestigio de la entidad y de una afición espléndida.  Marisol, la que fuera secretaria por entonces de la entidad, les invitó a hacer unos cursos de baile. Estaba recién creada la Panda Santo Pitar, recién muerto Adolfo Romero y fueron sus hijas, Mariló y Carmen, las que le enseñaron muchísimo. Así se fueron animando a lo que hoy ha llegado a ser una pasión. Aún no existía la Peña Los Verdiales.

Mari Ángeles y Agustín iban a Jeva, a Comares, a las ermitas y no faltaron nunca a la noche de San Juan de Cárdenas -fiesta que recuperó Agustín junto a Manolo Jimenez Bravo- ni se perdían las rifas, para lo que Mari Ángeles guardaba dinero todo el año. Tenía una hucha adonde echaba monedas de quinientas pesetas para después pagar la fiesta de Cinco Rales o de Medina... Llevan ya más de siete lustros en la fiesta, toda una vida.

¿Quién no conoce a Agustín y a Mari Ángeles en el mundo fiestero? ¿Quién no les asocia con en cualquier entidad cultural o benéfica? Agustín ha contribuido moral y económicamente con muchas asociaciones. Ha sido un ser desinteresado y generoso, no quería más que paz. Nunca se sintió cómodo ante peleas o discusiones, no veía a nadie malo, no tenía más que respeto por los demás, humildad y un buen corazón que no le cabía en el pecho.  Y es que, hablando de virtudes,  Agustín las tenía todas.

Fueron sus últimas palabras una serie de recomendaciones y peticiones a Mari Ángeles que todos vosotros debéis saber, para vuestra tranquilidad y respaldo infinito. Porque Agustín, tan malito como estaba, sabiendo que su cuerpo no resistía ya, internado en la UVI, le decía a su mujer :

No abandones a la Fiesta ni a los fiesteros.
No dejes de ir al Parque, de seguir organizando el Parque.
No dejes la Escuela de Verdiales.

Por eso...¡No estamos solos!

A mí  me cupo el honor de organizar en su nombre el último encuentro en Cárdenas, la noche de San Juan más recogida y triste, esperando el milagro que le devolviera la salud. Bien lo sabe Dios que uno de los papeles que tiré al fuego llevaba esa petición con mi cariño adentro. Pero no pudo ser. Y algunos días más tarde, exactamente la mañana del 13 de Julio, su corazón se paró y todos nos quedamos llorando. Y entre lágrimas, para su funeral, escribí estos versos:

A AGUSTÍN JIMÉNEZ MARTÍN, IN MEMORIAM

Estos versos que hoy les digo
tienen tristeza en la voz,
una tristeza profunda
que nace del corazón.

Es, a la par que tristeza,
deber, gratitud y honor.
El que Agustín se haya ido
será el contento de Dios.

El buen Agustín Jiménez
se nos acaba de ir,
y aunque abandonó su cuerpo
está su presencia aquí.

Mari Ángeles, mi amiga,
me ha pedido intervenir
y no sé si con palabras
podré expresar mi sentir.

Se ha marchado nuestro amigo
en una tarde de sol,
y el cielo, color naranja,
tuvo un nuevo resplandor.

De luz se bañaba el monte,
y en sus faldas un pastor
miraba caer la tarde
como la miraba yo.

Y pensé: ¿qué estará viendo
que aquí no podemos ver?
¿Será un sol como un pandero
de montes? Pudiera ser.

Y le pedí que buscara
a los míos por el cielo
que seguro que encontraba
calor, abrigo y consuelo.

En un momento preciso
sentí que estaba mirando...
Estaba la luna llena
sonriéndome, observando.

El camino se hizo largo
por cerca que esté Alhaurín,
y pasó por mi cabeza
lo que no cabe decir.

Y así, con esta locura
al cementerio acudí,
gracias a mi amigo Ibáñez
por acordarse de mí.

Se contaban los presentes
por docenas y por cientos,
unos lloran, otros hablan,
acompañando y sintiendo.

Gente sencilla y con arte,
gente del mundo fiestero,
amigos y más amigos
del entorno verdialero.

Puedes estar satisfecho
mi buen amigo Agustín
que no hay persona en la Fiesta
que no se acuerde de tí.

Por tu manera de ser,
de estar, de ver y sentir,
por tu humildad de poeta,
por tu forma de vivir

El buen amigo, el padrino
solos ayer nos dejó,
se fue a la cita que todos
tenemos la obligación.

Te vamos a echar de menos,
como tú no nacen dos,
y serás para nosotros,
fuerza, esperanza y canción.

En su amor nos sentiremos
unidos y acompañados,
que es Agustín en la Fiesta
lazo de cielo bordado,

rosa blanca y espejuelo,
caracola que ha llamado
al corazón de los hombres...
Todos hemos contestado.

Agustín, brocal sonoro
será de nuestras guitarras,
eco de metal florido,
platillero de las almas,

arco iris de violines,
estrella en la noche alta
del Monte de Santo Pitar,
agua de mar y nostalgia.

Verso y candela encendida
eternamente por Cárdenas,
y estarás, mi buen amigo,
vivo en mi Calle del Agua.

Y como todas las cosas
tienen un punto final
con estos versos despido
mi humilde ceremonial.

Y me rebelo a la muerte
y no voy a terminar
sin decir que él esta vivo
y que acaba de empezar

porque la vida es recuerdo,
y el sueño siempre es real,
y la tierra es mar y cielo
               y el amor es inmortal.               

Mariví Verdú

El blog amigo que lleva Milagros "La Porverita" ha dedicado un sentido homenaje a nuestro amigo Agustín, un homenaje que podéis compartir pinchando sobre este enlace que enmarca este artículo.

domingo, 31 de julio de 2011

FESTIVAL DE VVA. DE LA CONCEPCIÓN. HOMENAJE A AGUSTÍN JIMÉNEZ

El pasado sábado, día 30 de Julio, en Vva. de la Concepción, se celebró el XXXI Festival de Verdiales "Villa del Torcal".



"En su amor nos sentiremos
unidos y acompañados
que es Agustín en la Fiesta
lazo de cielo bordado".

M. Verdú


Invitada por José Conejo, organizador del festival, como presidenta de Calle del Agua y a título personal como amiga del homenajeado, acompañada de Manuel Ibáñez, autor del precioso cartel del evento, a quien agradezco que incluyera, una vez más, una letrilla mía por verdial,  acudí al Festival de Verdiales "Villa del Torcal". El motivo era que durante el transcurso de este festival, que alcanza ya su trigésima primera edición, se honraba la memoria de nuestro querido Agustín Jiménez Martín, recientemente fallecido, en un emotivo acto en el que intervinieron José María Cuenca, en nombre de la Federación de Verdiales, José Gómez Santiago, presidente de la misma, el flamante alcalde de Vva. de la Concepción, Gonzalo Sánchez Hoyos, una hija de José Salazar, componente de la fiesta del Coto Tres Hermanas, y Mari Ángeles Pérez, la que fuera su esposa, que dió las gracias por tan entrañable homenaje y por el cariño demostrado por todos los presentes y por el apoyo moral que ella está recibiendo de todo el mundo verdialero. Agradezco mucho el haber podido estado presente.

Agustín Jiménez Martín nace en Málaga, en la calle Hermanos Oliver, en Fuente Olletas, el 23 de Octubre de 1947. Hijo de Agustín y María José, fue el mayor de cinco hermanos. Por aquellos tiempos en que Málaga era pequeña y cercana, casi familiar, Agustín observaba el trasiego de hombres y mujeres que bajaban por aquella maravillosa carretera de los Montes de Málaga, la emigración de tantos y tantos campesinos y entre ellos los fiesteros, por quien acabaría teniendo total devoción. Él pudo coger amistad con los Romero, en los que me honro por la raíz que nos une; los de Povea, todos... Su padre, violinista, tocaba de una manera clásica y fue su violín el regaló que le hizo su hijo, adentrándose Agustín en la fiesta por amor, como lo hizo todo en esta vida.

Los que han paseado un domingo a las doce del mediodía por el margen derecho del  Parque de Málaga, el más cercano al mar, habrán podido escuchar una panda de verdiales, la más genuina expresión musical malagueña, y habrá sido delante de una preciosa escultura realizada en bronce por Miguel García Navas. “El Fiestero”, que así se bautizó, se realizó a pocos metros de la casa natal de Agustín, en la Calle Hermanos Oliver, ya que  ambos eran vecinos. Tanto la Fiesta en el Parque como la idea de perpetuar en una obra de arte el sentimiento de la Fiesta fueron de nuestro querido Agustín Jiménez.
Agustín sufrió de niño la poliomielitis, junto a uno de sus hermanos. Esta enfermedad le  dejaría secuelas. Afectado de la parte superior del cuerpo, su tórax quedó delicado por lo que años más tarde, estaba recién casado- sufrió una neumonía y ésta última que se ha llevado su vida treinta años después.


Ausente de Málaga durante varios años, ya que se fue a Madrid a estudiar la carrera de ingeniería aeronáutica, venía todas las Navidades y era en la Venta del Túnel donde echaba su mejor rato. Pronto conocería a Mari Ángeles Pérez Padilla, la que sería su mujer. Fue  por mediación de un amigo de la familia llamado Gerardo. Con el fin de entrar en la Orquesta Nacional, Mari Ángeles perfeccionaba violonchelo en Madrid tras finalizar los estudios en el Conservatorio de Málaga. Tenía veinte años y fue a la altura de la Estación del Chorro cuando se vieron. Un flechazo la mar de malagueño. Un amor para toda la vida.


Mientras fueron novios no había muchos verdiales en Málaga pero ellos aparecían con sus mochilas por la Venta Las Ánimas, con la tortilla y la ensaladilla de bacalao, buscando la fiesta. Y así se fue aficionando Mari Ángeles también. Asistían a las charlas que sobre verdiales daba Manolo Jiménez Bravo, el que fuera presidente de la Peña Juan Breva en un momento de gran prestigio de la entidad y de una afición espléndida.  Marisol, la que fuera secretaria por entonces de la entidad, les invitó a hacer unos cursos de baile. Estaba recién creada la Panda Santo Pitar, recién muerto Adolfo Romero y fueron sus hijas, Mariló y Carmen, las que le enseñaron muchísimo. Así se fueron animando a lo que hoy ha llegado a ser una pasión. Aún no existía la Peña Los Verdiales.

Mari Ángeles y Agustín iban a Jeva, a Comares, a las ermitas y no faltaron nunca a la noche de San Juan de Cárdenas -fiesta que recuperó Agustín junto a Manolo Jimenez Bravo- ni se perdían las rifas, para lo que Mari Ángeles guardaba dinero todo el año. Tenía una hucha adonde echaba monedas de quinientas pesetas para después pagar la fiesta de Cinco Rales o de Medina... Llevan ya más de siete lustros en la fiesta, toda una vida.

¿Quién no conoce a Agustín y a Mari Ángeles en el mundo fiestero? ¿Quién no les asocia con en cualquier entidad cultural o benéfica? Agustín ha contribuido moral y económicamente con muchas asociaciones. Ha sido un ser desinteresado y generoso, no quería más que paz. Nunca se sintió cómodo ante peleas o discusiones, no veía a nadie malo, no tenía más que respeto por los demás, humildad y un buen corazón que no le cabía en el pecho.  Y es que, hablando de virtudes,  Agustín las tenía todas.

Fueron sus últimas palabras una serie de recomendaciones y peticiones a Mari Ángeles que todos vosotros debéis saber, para vuestra tranquilidad y respaldo infinito. Porque Agustín, tan malito como estaba, sabiendo que su cuerpo no resistía ya, internado en la UVI, le decía a su mujer :

No abandones a la Fiesta ni a los fiesteros.
No dejes de ir al Parque, de seguir organizando el Parque.
No dejes la Escuela de Verdiales.

Por eso...¡No estamos solos!

A mí  me cupo el honor de organizar en su nombre el último encuentro en Cárdenas, la noche de San Juan más recogida y triste, esperando el milagro que le devolviera la salud. Bien lo sabe Dios que uno de los papeles que tiré al fuego llevaba esa petición con mi cariño adentro. Pero no pudo ser. Y algunos días más tarde, exactamente la mañana del 13 de Julio, su corazón se paró y todos nos quedamos llorando. Y entre lágrimas, para su funeral, escribí estos versos:

A AGUSTÍN JIMÉNEZ MARTÍN, IN MEMORIAM

Estos versos que hoy les digo
tienen tristeza en la voz,
una tristeza profunda
que nace del corazón.

Es, a la par que tristeza,
deber, gratitud y honor.
El que Agustín se haya ido
será el contento de Dios.

El buen Agustín Jiménez
se nos acaba de ir,
y aunque abandonó su cuerpo
está su presencia aquí.

Mari Ángeles, mi amiga,
me ha pedido intervenir
y no sé si con palabras
podré expresar mi sentir.

Se ha marchado nuestro amigo
en una tarde de sol,
y el cielo, color naranja,
tuvo un nuevo resplandor.

De luz se bañaba el monte,
y en sus faldas un pastor
miraba caer la tarde
como la miraba yo.

Y pensé: ¿qué estará viendo
que aquí no podemos ver?
¿Será un sol como un pandero
de montes? Pudiera ser.

Y le pedí que buscara
a los míos por el cielo
que seguro que encontraba
calor, abrigo y consuelo.

En un momento preciso
sentí que estaba mirando...
Estaba la luna llena
sonriéndome, observando.

El camino se hizo largo
por cerca que esté Alhaurín,
y pasó por mi cabeza
lo que no cabe decir.

Y así, con esta locura
al cementerio acudí,
gracias a mi amigo Ibáñez
por acordarse de mí.

Se contaban los presentes
por docenas y por cientos,
unos lloran, otros hablan,
acompañando y sintiendo.

Gente sencilla y con arte,
gente del mundo fiestero,
amigos y más amigos
del entorno verdialero.

Puedes estar satisfecho
mi buen amigo Agustín
que no hay persona en la Fiesta
que no se acuerde de tí.

Por tu manera de ser,
de estar, de ver y sentir,
por tu humildad de poeta,
por tu forma de vivir

El buen amigo, el padrino
solos ayer nos dejó,
se fue a la cita que todos
tenemos la obligación.

Te vamos a echar de menos,
como tú no nacen dos,
y serás para nosotros,
fuerza, esperanza y canción.

En su amor nos sentiremos
unidos y acompañados,
que es Agustín en la Fiesta
lazo de cielo bordado,

rosa blanca y espejuelo,
caracola que ha llamado
al corazón de los hombres...
Todos hemos contestado.

Agustín, brocal sonoro
será de nuestras guitarras,
eco de metal florido,
platillero de las almas,

arco iris de violines,
estrella en la noche alta
del Monte de Santo Pitar,
agua de mar y nostalgia.

Verso y candela encendida
eternamente por Cárdenas,
y estarás, mi buen amigo,
vivo en mi Calle del Agua.

Y como todas las cosas
tienen un punto final
con estos versos despido
mi humilde ceremonial.

Y me rebelo a la muerte
y no voy a terminar
sin decir que él esta vivo
y que acaba de empezar

porque la vida es recuerdo,
y el sueño siempre es real,
y la tierra es mar y cielo
               y el amor es inmortal.               

Mariví Verdú

El blog amigo que lleva Milagros "La Porverita" ha dedicado un sentido homenaje a nuestro amigo Agustín, un homenaje que podéis compartir pinchando sobre este enlace que enmarca este artículo.

jueves, 30 de junio de 2011

CALLE DEL AGUA EN EL ATENEO DE MÁLAGA

Foto reciente en el Ateneo de Málaga El pasado día 28 de Junio presentamos la revista “Calle del Agua” en el Ateneo de Málaga. La sala estaba llena de amigos y curiosos que crearon un ambiente cercano y receptivo, por lo que el acto se desarrolló con soltura y una cierta frescura que otorgaba la buena compañía. Estuve arropada con la presencia de cuatro amigos: Pilar Bugella y Encarna Lara, en calidad de poetas, y Joaquín Cabello e Ildefonso Muñoz, cantaor y guitarrista, pura calidez flamenca. Ellas recitaron sus versos populares y ellos pusieron el punto y final al acto, interpretando a los clásicos españoles: Lope, Santa Teresa, Cervantes, Quevedo, Góngora y Boscán, que sonaron por soleares, seguiriyas y abandolaos dejando, al público involucrado, satisfecho. Tal era el interés por la novedad, ya que nunca hasta entonces se habían oído estas estrofas por aires flamencos, que muchos nos felicitaron por nuestro acierto. Con ello quise explicar que el meollo del flamenco ya estaba ahí, formando parte de la lírica de la Edad de Oro y sirviendo de base a la transformación mágica que ocurriría durante el Siglo XVIII.

Cuento esto después de varios días porque he estado dándole vueltas a la cabeza desde entonces, buscando una explicación a una serie de ausencias cuyo acto de presencia hubiera sido de ley y de obligación moral. De nuestro pueblo sólo estuvieron Amparo López, ceramista, y su esposo, Luis Bravo, Dr. en Cirugía, a quienes agradezco su grata compañía. Pero una revista que nace en Alhaurín de la Torre, que le dedica un extenso artículo a cantar sus bellezas,  que tiene vocación malagueña y que supone una aportación a la cultura, tanto del flamenco como de todas las ramas de las Bellas Artes, no tuviera ni siquiera el más mínimo respaldo institucional ni siquiera el de la entidad que nos acogía... inexplicable. Ninguno de los medios se hizo eco de tal evento, salvo nuestro periódico, www.diariolatorre.es, que anunció el acto. Pero lo que peor me sentó fue la frialdad con la que la responsable de Poesía del Ateneo, Inés María Guzmán, nos acogió. Salió de la sala cinco minuto después de comenzar el acto, se limitó a decir nuestros nombres y ni siquiera se excusó, dejándonos allí plantados como el que no quiere la cosa. Al responsable de secretaría y al operario de la sala, chapó, pero ¿dónde estaban los representantes del Ateneo que tanto bombo dan a sus cosas, que tanto recaudan de las entidades públicas, que tanto mérito se dan y tan poco les importa la aportación de los demás? Voy a dejarlo ahí, pero maldita la gracia que me hizo tal vacío.

Y  yo me pregunto ¿qué habría pasado si en vez de una revista “popular” les llega una revista “culta”, hablando en clave gangosa o lenguaje de nariz acocainada y les suelta su sarta de palabras oscuras y/o rimbombantes?... Muy sencillo: que todos los responsables de la entidad se hubieran dado cita allí como las moscas cuando huelen la carne. Y es que nos dan de lado los poetas auto-denominados “cultos”- más bien sería “cultillos” y algunos de tres al cuarto, que se creen que han inventado la poesía y cobran dando recitales por las bibliotecas públicas, unos a través de la Junta de Andalucía, otros por UNICAJA, mientras duermen al personal asistente de tan culitripis que son.  ¿Qué hay que escribir o qué puerta trasera hay que penetrar para que nos den, al menos, un trato respetuoso? La del trabajo, impensable. 

“Desconfío de los maestros que no pueden serlo de enseñanza primaria. Son para mí como esos poetas extraños que son incapaces de escribir como los demás. Admito que sean extraños; me gustaría, sin embargo, que me demostrasen que lo son por superioridad a lo normal y no por impotencia.”

Como siempre, hay un gran escritor que ha dicho las cosas antes que yo y tan bien dichas que sólo me queda repetirlas. Pessoa dice esto en su “Libro del desasosiego”  y es mi voz la que escucho. Y aún después de fogar la mala leche, me queda la satisfacción del deber cumplido, el corazón abierto a mis amigos y mi mano tendida a los que sienten la vida como un milagro y la poesía como la voz del primer ser humano, aquel que pintaba su mano contra el muro. Mientras me quede la soleá como medio de expresión -y que se adjudique ésta quien nos mire malamente-:

Te tienes tú que encontrar
sin una puerta siquiera,
primita, donde llamar. 

Con las calores de Julio, Mariví Verdú